martes, 23 de marzo de 2010

¿Naciste antes del 75?








Si naciste antes del 75, es muy probable que te sorprenda esta fotografía porque en nuestra época ver algo así hubiera supuesto un shock difícil de superar al pensar que existen niños con semejante educación y padres que lo permiten.

Si tienes entre cuarenta y cincuenta años y eres español, seguro que te identificas con el vídeo que vas a ver. Después seguimos hablando. (Nota para los hispanos de América: el lenguaje usado es común en España no resulta ofensivo aquí, el vídeo NO es una grabación de SemillaBilbao).

video

Pero ¿qué le pasó a una generación como la nuestra? aparentemente sana y bastante más equilibrada que las que vinieron después, en la que la cultura del esfuerzo y la de la responsabilidad eran nuestra seña de identidad, cuestiones estas que ni siquiera se nos ocurría cuestionar. Sabíamos que las acciones equivocadas traían consecuencias y las asumíamos , con dolor como es normal, pero con dignidad y en la que aprendimos a ser hombres, HOMBRES con mayúsculas, hombres en el sentido amplio y más noble del término. ¿Qué perdimos por el camino que hemos llegado a ser la generación que ha tenido menos hijos y más tiranos?, "reyezuelos" de la casa que precisamente por no tener normas y reglas son terriblemente infelices y que por tanto sufren ellos y nos hacen a nosotros sufrir.

Hijos que dominan a sus padres con sus pocos años de edad y que consiguen lo que quieren con sólo insinuarlo y si no lo alcanzan, la frustración que les genera ocasiona tal trastorno familiar que es mejor ni plantearse la disciplina. Así que cedemos, para que se les pase ... pero no se les pasa. ¡Al contrario!, se hacen más fuertes en su posición y la próxima será de aupa. La vida incluye frustración y desde pequeños se puede y se debe aprender a superarla, y no pasa nada. Al contrario, va funcionando como una vacuna que consigue en el futuro que sus vidas sean más estables. Todo esto, que es puro sentido común, también es bíblico. De hecho es profundamente bíblico. Y es que el Evangelio, además de ser la Palabra del Creador, es sentido común.

Como consecuencia de nuestro abandono de Dios, hoy tenemos un mundo (nuestra familia y nuestro pequeño universo) lleno de maleza y rastrojos que nos impiden realizar la función para la que fuimos creados. Dejamos a Dios en algún lugar del camino o jamás le consideramos, y por lo tanto intentamos construir nuestras vidas a nuestra manera. Hemos cimentado nuestra existencia sobre arena, y no sobre la roca que es Cristo. Ya lo dijo Jesús en Mateo 7:24-27 "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina".

¿No te sientes a veces como dice Jeremías? "Cisternas rotas, que NO ALMACENAN NADA, y todo se va perdiendo poco a poco".

¿De dónde viene la sabiduría y la enseñanza? En Proverbios 1:7 nos lo aclaran. "El principio de la sabiduría es el temor del Señor; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza".

Dios, nuestro Creador, hizo un "manual" para enseñarnos cómo debemos conducirnos en el tiempo que estamos aquí, en la tierra, de paso. Evitaríamos problemas tan comunes hoy como la droga, el alcohol, el sexo fácil que al final es adictivo e insatisfactorio. Todo por un falso "progresismo" que nadie quiere reconocer. No tenemos en cuenta a Dios y nos negamos a verle como lo que es: el Creador de los cielos y la tierra y que anhela ser nuestro Padre.

¿Cómo alguien sensato y con dos dedos de frente puede pasar por alto la posibilidad de comprobar y evaluar la existencia de Dios? ¡Y dicen que los cristianos tenemos fe!

Fe enorme, extravagante y absurda es ver el cosmos y ni siquiera considerar la existencia de un Dios inmenso. Yo estoy de acuerdo que a Dios no se le puede conocer empíricamente. Pero tampoco se puede demostrar su no existencia de la misma manera científica. Por lo tanto, no creer sin más, sin reflexión, es tener fe, ¡eso sí que es tener fe! Tener fe en que Dios no existe es tener una fe mucho más grande que la mía. Por eso yo creo que a través de lo creado y el perfecto orden que hay en ello, no tengo disculpa y que gracias a Cristo tengo esperanza de salvación. Si tú no le conoces a Él, si tú no le tienes en cuenta, deberías leer en Jn. 17:3 "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado", así como Jn. 8:32 "Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres"

No creas que eres libre. Si no eres esclavo de Cristo, serás esclavo de otra cosa y seguro que de nada bueno, aunque no te des cuenta. Esclavo de Cristo suena fuerte, pero ¿quién no quisiera ser esclavo de un Dios amoroso que sólo quiere lo mejor para sus hijos y que además te ofrece vida en abundancia y vida eterna?

Dios a quien ama disciplina (Hebreos 12:6), es verdad, pero ... qué padre no disciplina al hijo al que ama. Si tú vieras a tu hijo deslizarse por caminos peligrosos que le conducen a la perdición y tuvieras en tu mano ayudarle pero no te hace caso deberás disciplinarle para intentar corregirle. Si no lo haces serás un mal padre porque sufrirá las consecuencias de sus malas acciones. Amor y disciplina son dos caras de la misma moneda. No puedes decir que amas si no corriges.

Sé honesto, ahora en la intimidad de tu habitación, te atreverías a decir que sí, que eres feliz y que encuentras sentido a tu vida. Sentido profundo, sentido de verdad. Dice Jeremías 29:11-14 "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros".

No deberías esperar mucho más a reconocer que le necesitas ... porque le necesitas. Él te puede librar de lo que te ata y que no te atreves a contar a nadie. Podrían ser adicciones de todo tipo, relaciones enfermizas que sabes que te destruyen, matrimonios rotos, hijos descarriados, familias despedazadas, depresión, o la simple necedad de una existencia sin sentido.

Esto pretende ser una reflexión sincera, humilde pero sincera. Que no pide nada a cambio. Es gratis, y ni Dios ni yo te cobraremos por ello. Sólo es por fe, fe en que Jesús es el Señor. Romanos 10:9 "que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo".

Tony Ochoa.
 

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